España es uno de los países de la Unión Europea con la jornada laboral más larga pero, a pesar de ello, su productividad es una de las más bajas. Si te preguntara el porqué de esta situación, seguro que una de las primeras causas que te vendría a la cabeza es el absentismo laboral, pero la realidad es que puede llegar a ser mucho más perjudicial un gran desconocido: el presentismo laboral. Este término se refiere a aquellos trabajadores que están en su puesto de trabajo pero no trabajando. Mirar sus redes sociales, realizar gestiones personales o simplemente navegar en internet ocupa el 20% de la jornada laboral de los trabajadores de las empresas Españolas.

Este hábito, cada vez más extendido en nuestro país, tiene consecuencias: reducción de la productividad, escasa implicación, aumento de los conflictos, las distracciones, los errores y los accidentes laborales, incremento de los problemas de salud física y psicológica o el empeoramiento del equilibrio entre vida laboral y familiar. En resumen, el presentismo laboral provoca malestar en el trabajador y pérdidas para la empresa. Motivos más que suficientes para que profundicemos en las causas y en la manera de evitarlo.

Falta de motivación y miedo al despido

La crisis económica y el aumento de los ERES y otros procesos de reestructuración de las plantillas ha generado una inseguridad que lleva a los trabajadores a hacer más horas de las que estipula su contrato, a no pedir bajas por enfermedad o a renunciar a parte de sus vacaciones. Consecuencia: el trabajador está cansado y desconcentado pero alarga su jornada por miedo a irse antes que sus compañeros o jefes y que esto pueda suponer a la larga un despido.

Pero la organización y sus directivos no están exentos de responsabilidad. Una cultura de trabajar muchas horas o valorar el trabajo de sus empleados en función de las horas que permanecen en su puesto laboral son también desencadenantes del presentismo laboral. La adicción al trabajo de muchos directivos que pretenden tener a sus colaboradores a sus disposición en cualquier momento es otra de las causa de la improductividad. En este sentido, la nueva regulación, que obliga a registrar la jornada laboral en todas las empresas puede ser muy útil en la consecución de una jornada que se ajuste a lo establecido en el contrato.

Hacer más fácil la vida del trabajador

Conseguir que tu empleado se sienta bien hará que aumente su implicación en la empresa y de manera proporcional su productividad. Algunas sencillas medidas te pueden ayudar:

  • Flexibilidad horaria. Poder conciliar la vida laboral y familiar es fundamental para la mayoría de los trabajadores y todo un incentivo para conseguir el compromiso total con su empresa.
  • Facilitar el teletrabajo. Facilitar que el empleado pueda trabajar en su casa o en cualquier otro lugar que le facilite la conciliación es otro gran antídoto contra el presentismo laboral.
  • Fomentar el espíritu de equipo. El trabajo en equipo hace que todos los empleados trabajen en la misma dirección y que no quieran decepcionar ni a sus jefes ni a sus compañeros.
  • Mejorar la comunicación interna y premiar la productividad. Un trato fluido entre empleados y sus superiores hace que los objetivos y la forma de conseguirlos quede mucho más clara. Si además el empleado siente que su opinión cuenta se implicará mucho más en la consecución de cualquier reto que se le ponga por delante.
  • Reconocer el trabajo bien hecho puede ser la mejor motivación para un trabajador.
  • Más formación. Implementar acciones de formación ayudará a tus trabajadores a sentirse mucho más capacitados y motivados.
  • Mejor calidad de vida y de trabajo. El estés es uno de los principales causantes del presentismo laboral. Por ello, establecer descansos cada cierto tiempo, contar con zonas donde poder relajarse o tomar un café e incluso facilitarle cursos para saber gestionar el estrés o aprender técnicas de relajación favorecerá definitivamente su productividad.

En definitiva, aquellas empresas que no valoran el trabajo de sus empleados por la cantidad de horas trabajadas sino por la calidad de las mismas, que fomentan la flexibilidad horaria y la conciliación de la vida familiar y laboral y que se preocupan por el bienestar de sus trabajadores, de lo último que tendrán que preocuparse será del presentismo laboral.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Llámanos

Suscríbete a Nuestro Newsletter

Recibe las últimas noticias y actualidad empresarial que pueden ser de tu interés.

Email:
Acepto tratamiento de mis datos para suscribirme al newsletter

Te has suscrito exitosamente