La pandemia ha enseñado a empresas y trabajadores que trabajar desde casa es posible y además puede ser muy beneficioso para ambas partes. Pero, lo cierto es que el teletrabajo también supone hacer frente a muchos retos y dificultades técnicos, de negocio, culturales y también de actitud y mentalidad laboral. Para los empresarios gestionar las horas, delimitar quién y qué parte de los gastos se paga, garantizar la seguridad de los trabajadores o controlar los datos que éstos manejan ha supuesto más de un quebradero de cabeza. Por su parte, los trabajadores han descubierto que quedarse en casa no siempre es fácil. Diferenciar vida personal y laboral se torna complicado y la jornada de trabajo se puede alargar hasta el infinito. Por todo ello, según un estudio de la plataforma de comunicación para empresas Slack, sólo un 13% de los empleados afirma que les gustaría seguir trabajando solo en remoto, mientras que un 12% le gustaría que su jornada transcurriera únicamente en la oficina y un 72% prefiere poder combinar ambas formas de trabajo.

Todo apunta, por tanto, a que el trabajo remoto se quedará entre nosotros, pero como uno de los dos pilares de una forma de trabajar híbrida, en la que se combina el trabajo en la oficina con el trabajo en el hogar. Lo que todavía hay que definir, o mejor, lo que debe definir cada empresa, es la proporción en que se trabajará desde casa o desde la oficina. El reto es conseguir gestionar tanto el lugar donde se trabaja como a la fuerza laboral de manera que se mantenga el mismo nivel de productividad trabajando en remoto como de manera presencial.

Existen infinidad de combinaciones de trabajo en la oficina y a distancia, pues responden a los requisitos, necesidades y capacidades tanto de la propia empresa como de sus empleados pero, entre todas ellas, destacamos tres:

  • Empresas en las que el trabajo se realiza principalmente en las instalaciones de la compañía y el trabajo en remoto es muy limitado. Solo en situaciones excepcionales se permite trabajar desde casa.
  • Empresas que combinan ambas formas de trabajar, según las necesidades de la empresa y de los trabajadores. Así los empleaos tienen cierta libertad para decidir dónde les gustaría o les vendría mejor trabajar, ya sea en su empresa, en su hogar, desde otra ciudad o en une espacio de trabajo conjunto.
  • Empresas que trabajan única y exclusivamente en remoto. Así, pueden funcionar sin tener que realizar ninguna inversión en espacio físico y también tienen la ventaja de poder contar con empleados repartidos por cualquier parte del mundo que les pueda interesar.

Retos del trabajo híbrido

Independientemente de la forma de trabajo híbrido que adopte cada empresa, a lo que ninguna compañía escapa es a la necesidad de acelerar una transformación digital que ha dejado de ser una opción para convertirse en una obligación. En este sentido, el informe “A new perspective on the modern workplace”, encargado por Cisco, concluye que casi un 49% de los encuestados considera que las medidas de trabajo flexible seguirán aplicándose y analiza los retos que plantea la evolución hacia un modelo de trabajo híbrido.

  • Los principales retos técnicos señalados por las empresas participantes en el estudio son el soporte tecnológico adiciona para los empleados (82%), el mantenimiento de los niveles de servicio y satisfacción de los clientes (77%), la interrupción del flujo de trabajo y los procesos (76%) y la coordinación diaria de las actividades del personal/equipo (76%)
  • La pérdida de relaciones interpersonales informales de tipo presencial supone para el 64% de los participantes una dificultad añadida. Así, el 67% puso en marcha durante el confinamiento reuniones sociales de videoconferencia y e 54% canales sociales de chat.
  • En términos de contratación, el 50% cree que el aumento de trabajo a distancia y flexible conllevará una política de contratación más inclusiva que abarcará talentos más diversos.

Consecuencias de la pandemia y el trabajo híbrido en el mundo laboral

Casi 9 de cada 10 directivos (87%) ha incrementado su preocupación por el bienestar de los empleados y el equilibrio entre vida personal y laboral, como resultado de la pandemia. Y entre ellos, el 47% considera que esta tendencia se mantendrá a largo plazo. Del mismo modo, el 53% afirma que la confianza y el empoderamiento de los empleados se mantendrá a largo plazo, así como la posibilidad de un horario flexible (49%).

El 74% de los encuestados considera que, gracias a la innovación y a las iniciativas de transformación digital previstas a medio y largo plazo, las organizaciones saldrán reforzadas tras la crisis del Covid-19. Muestra de ello es que el 67% de las empresas han acelerado la adopción de servicios cloud de comunicación y colaboración y herramientas de productividad para los usuarios.

En definitiva, este estudio considera que las empresas y la organización de su trabajo pueden salir reforzadas tras esta crisis si saben subirse el tren de la innovación y afrontar los desafíos de la gestión de trabajadores remotos. Para ello, deberán maximizar el retorno de la inversión existente en software, al tiempo que apuestan por la innovación y las nuevas tecnologías. También tendrán que impulsar las reuniones de equipo, presenciales u online, para revisar los objetivos clave y  habilitar herramientas de colaboración, que faciliten las videoconferencias, el intercambio de archivos, los canales del equipo o los usos compartidos de las pantallas.

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