La transcendencia de cuidar la comunicación interna en tu empresa va mucho más allá de conseguir un buen clima de trabajo. De hecho, una mala comunicación puede traducirse en pérdidas de hasta un 15% de la facturación. Por el contrario, cuando es buena, se llega a mejorar la rentabilidad de la organización un en 30% y la satisfacción de los clientes se dispara hasta un 40%. Pero, más allá de su rentabilidad, impulsar estrategias de comunicación adecuadas es fundamental para gestionar e integrar el equipo humano de una compañía y conseguir que cada miembro de la misma reme en idéntica dirección.

Es importante no confundir comunicación interna con información. Ésta consiste en transmitir mensajes de manera unidireccional desde la dirección a los trabajadores, mientras que la comunicación requiere de una respuesta del interlocutor, un feedback en el que el empleado es una parte activa, que se tiene en cuenta, se escucha y se valora.

Ventajas de una comunicación interna fluida

  • Aumento de la productividad. Con toda la información necesaria en su poder, tanto directivos como empleados pueden tomar las decisiones adecuadas, optimizar los procesos de trabajo y en definitiva, alcanzar sus objetivos de manera mucho más rápida y eficaz.
  • Ágil resolución de problemas. Conocer con detalle la empresas, sus objetivos o sus proyectos facilita llegar a la raíz de cualquier problema y ponerle solucione. Así mismo, una organización con una comunicación fluida permite exponer sus ideas a todos los trabajadores, agilizando el proceso de resolución de dicho problema.
  • Mejor clima de trabajo. La información se traduce en seguridad, tranquilidad y confianza. Esto evita rencillas, malos entendidos y ambientes enrarecidos entre los empleados y entre éstos y sus superiores. Además, el saber que serán informados de todo cambio, ya sea positivo o negativo y que podrán exponer su opinión y dar sus argumentos, genera calma entre los trabajadores.
  • Un trabajador que se siente escuchado, valorado y tomado en cuenta se identifica con la organización, aumenta su sentimiento de pertenencia y su rendimiento. Se evita así la fuga de talento y se consiguen equipos más cohesionados y comprometidos con la organización y sus objetivos a corto y largo plazo.

El primer y fundamental paso para conseguir una correcta comunicación corporativa es llevar a cabo un plan de comunicación interna, que sirva de guía para los trabajadores y sus directivos, que apueste por el intercambio de opiniones y donde se reflejen claramente los objetivos de la empresa. Mediante encuestas, diagnósticos y evaluaciones mediremos cómo se está difundiendo la información y cómo se comunican todos los miembros de la plantilla.

Pilares de una buena comunicación interna

  • Como en todos los ámbitos de la empresa, la improvisación no es buena consejera para conseguir una buena comunicación interna. Se han de crear estrategias bien definidas, con mensajes claros y en los tiempos idóneos para que este plan estratégico sea un éxito. Cada parte de la empresa, cada área o equipo puede tener necesidades diferentes y por tanto, requiere de estrategias diferenciadas.
  • La estrategia de comunicación debe plasmarse en las acciones de la empresa. Si tenemos claros los puntos fundamentales de la comunicación interna debemos hacer que tengan un reflejo en las acciones reales. Es decir, debemos ponerlos en práctica y que no queden en una bonita teoría. Una comunicación transparente, fluida, clara, sencilla y directa, es la base de la confianza de los empleados en sus directivos.
  • Refuerzo de las conexiones internas. No se trata solo de mejorar la comunicación entre los miembros de los quipos que trabajan juntos sino entre éstos y sus directivos. Los líderes deben invertir tiempo en conocer a sus empleados y estar dispuestos a escucharlos para que la comunicación sea mucho más fluida, clara y sincera. Es decir, si los jefes quieren que sus empleados se comuniquen, deben predicar con el ejemplo.
  • Organizar reuniones o eventos externos. Las celebraciones o eventos de team building facilitan la implicación y cohesión entre los miembros de una plantilla y entre empleados y directivos. El acercamiento personal aumenta la confianza el compromiso y facilita la comunicación en el entorno laboral.
  • Apostar por las tecnologías y los nuevos canales de comunicación. Aprovechar las oportunidades que nos ofrece la tecnología nos ayudará a crear contenidos más atractivos para nuestros trabajadores y que, por lo tanto, llegarán mucho más fácil y rápidamente. Crear contenidos audiovisuales y multimedia que se nutran de los canales internos es fundamental para una óptima comunicación interna. Estrategias digitales, basadas en herramientas como una completa y accesible web, un blog o redes sociales como LinkedIn, Twitter o Instagram, no solo proyectarán la imagen de una empresa moderna y humanizada hacia el exterior sino que facilitarán la llegada de los mensajes y el feedback entre directivos y empleados.
  • El fin de las jerarquías. Cada vez son más las compañías que están desmontando las jerarquías, pues se ha demostrado que los equipos ganan en eficacia con un liderazgo accesible. Los trabajadores se adaptan mejor a los cambios y los resultados son más rápidos.

En definitiva, las empresas están compuestas por personas y cada una de ellas son fundamentales en el éxito de la compañía, independientemente del cargo o puesto que ocupen. Por ello, las estrategias empresariales deben adaptarse a ellos y a las circunstancias cambiantes. La comunicación es vital en estas estrategias y mejorarla debe ser, por tanto, uno de los principales objetivos de cualquier organización.

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